sábado, 23 de noviembre de 2013

Mi tercera visita: El túnel intergaláctico de los deseos!

03 de agosto 2013: Hospital Domingo Luciani. 


Que calor al cambiarnos en un puesto de enfermeras! No encontraba dupla, y Socotropo o algo así entendí! (Franklin) decidió jugar conmigo, la carga de nariz de ese día fue muy especial. Salimos un poco alocados, la energía de mi dupla increíble, al principio nos costó acoplar un juego porque el proponía más de hablar con su fantástica imaginación y yo de hacer, pero lo logramos! 

En la primera habitación había varias señoras con sus bebés pequeños, mi compañero tiene un ingenioso sentido del humor que hacía reír con sus ocurrencias, inventamos, incluimos a la enfermera en el juego y reía con nuestros disparates, los bebés lloraban mientras les ponían el medicamento en la vía y esto me hizo sentir un poco incomoda y nerviosa, pero Socotropo consolaba con humor a las mamás que reían! Hubo baile, desfile, fotos (de mentira) y un súper túnel intergaláctico de los deseos, con un resorte de colores, con el que logramos conectar a las mamás entre sí para pedir deseos, por supuesto todos eran de pronta recuperación, en la habitación contigua, también nos esperaban porque las mamás ya habían oído el alboroto, así que fue fácil entrar y continuar el juego que ya traíamos. 

Luego la pasillera nos llevó a otra habitación donde estaba un papá con su pequeño como de 7 años, el papá feliz en lo que entramos y muy participativo, el niño se fue incorporando poco a poco, porque tenía yeso en todo el torso, y lucía un poco molesto, luego seguí a la habitación que conectaba con esa, donde había una bebe y una niña como de 8 años, con yeso en varias partes del cuerpo, con sus mamás (creo) el nivel de energía fue alto, jugamos a las fotos, bailamos, pasamos deseos por el túnel, hicimos una fiesta por el bautizo del papá de al lado, al que Socotropo llamó “Yo si como caraotica”, fue muy impactante para mi ver al papá cargando la bolsa de suero y las vías del pequeño e incorporarse a la actividad en la habitación donde estaban las niñas, por invitación de mi compañero. 

Aquí el reto fue hacer felices a los niños, pero lo logramos, la pequeña bebé con cara de susto, finalmente sonrió cuando nos tomamos todos de las manos, y la de 8 años se divirtió mucho cuando bailando pasamos el túnel de deseos de un lado al otro de su cabeza, luego supimos que la niña había sido maltratada por su familia, según nos contó la pasillera, quien tomó la sabía decisión de no decirnos nada antes de entrar a la habitación!

martes, 5 de noviembre de 2013

2da visita: La Virgen y masajes

Ese día jugué con Dra. Marola (Marielis), serena y comprensiva, en la primera habitación había un bebé que estaba cumpliendo un año ese día, al principio él estaba un poco asustado y serio, pero le cantamos su canción favorita “Los Pollitos” y el “Cumpleaños feliz”, y  con burbujas y mucho amor logramos cambiar la energía de la habitación, sacarle una sonrisa, hicimos una pequeña fiesta particular y la mamá recibió masajes de nuestra parte, lo cual fue una propuesta de Marola y me pareció muy tierna y útil, creo que a la mamá también le gustó mucho.

De allí fuimos a una segunda habitación donde desafortunadamente la pasillera (quien organiza a los payasos en la visita) nos informó que el niño como de 13 años, tenía leucemia, y había que entrar con tapabocas, lo cual me hizo sentir un poco triste, preocupada y bajó un poquito mi nivel de energía. El niño estaba con su mamá, tenía tapabocas y estaba receptivo pero sin querer hablar mucho, ni moverse, se veía adolorido, de hecho le habían tratado de tomar varias veces la vía antes de que llegáramos y no lo lograron. Practicamos un ejercicio de visualización con él acerca de lo que más le gusta hacer, y se lo enseñamos a la mamá, mi compañera logró que soltara el algodón con el que se limpiaba el brazo donde le habían tratado de colocar la vía, y a partir de allí fue mucho más activo, se sentó en la cama, tomó fotos y grabó un video mientras jugábamos con su mamá, propusimos varias cosas hasta que logramos engancharlo con un juego de adivinar pintando en una mini pizarra mágica, e incorporamos a su mamá, creo que esto fue lo que lo motivó más. También le dimos masajes a la mamá.

Luego pasamos por el balcón a otra habitación, analizándolo en retrospectiva creo que debimos preguntarle a la pasillera, pero seguí a mi compañera con más experiencia, allí había una señora como de 60 años acostada, y una como de 50 años que la acompañaba, sus caras de alegría y la disposición que mostraron desde que entramos, me hizo saber que sería especial, y así fue. Nos reímos juntas, desfilé mi atuendo entre risas, le hicimos  un diagnostico buscando el corazón por cualquier parte del cuerpo, resulta que la señora era médico y había sido Jefe de Infectología del Hospital, y su acompañante, también médico fue su alumna, así que divirtieron mucho ante nuestra disparatada propuesta de diagnóstico.


Recibimos bendiciones y un genuino agradecimiento de su parte, nos dijo la acompañante que ella como médico no tenía la posibilidad de hacer lo que nosotros, y que nuestra labor no tenía precio, así como el tiempo que dedicamos a estar en el Hospital, en vez de estar en algún lugar divertido, la playa, el cine, etc. El momento estelar para mí fue cuando la acompañante tomó una especie de ungüento ungió nuestras frentes con la bendición de la Virgen del Perpetuo Socorro, y nos agarramos las manos las 4, para hacer una especie de oración o agradecimiento, cuando traté de agarrar la mano que estaba debajo de la sabana de la señora en cama, le pregunté que si quería que la ayudara a sacarla debajo de la sabana porque la vi moverse hacia mí, pero me dijo que no tenía mano, ante lo cual le dije que no importaba y que igual la iba a agarrar, y así fue! Yo soy devota de la Virgen así que eso fue para mí como una señal Divina que siempre agradeceré!