Este día me tocó jugar con Sofi (Sofia), quien sin yo
saberlo escogió ir al área de adultos, tema que me generó un poco de estrés
cuando me di cuenta porque prefiero los niños, los adultos usualmente juegan con
doble sentido, y ese no es mi fuerte! Llegamos primero a una habitación donde
estaba una ancianita y su yerna, así que empezamos a conversar y luego a cantar
o hacer el intento, tratando de que ambas se animarán, después de un rato, la
yerna que al principio estaba muy quietecita, casi tiesa! Sonreía y hablaba,
hacía el intento de acompañarnos y de tocar alguno de los instrumentos
improvisados que salieron de mi bolsito, la señora tenía una mirada triste, y
de a ratos me parecía que iba a llorar. Cuando le pedí que recordara alguna
canción de la infancia de las que le cantaba su mamá, para que cantáramos
juntas, me dijo que a ella nunca le
cantaron, cosa que para mi fue bastante increíble dado que cuando mi hijo que
hoy tiene 18 años, era un bebé hasta canciones le compuse, claro nada del otro
mundo, bastantes simples y pero eso sí con mucho amor!
Pensé que ella tal vez
podía sucumbir a un ritmo que me llena de alegría de pies a cabeza que
es la gaita, si la gaita maracucha, que es típica de la época decembrina, no sé
por qué, ni me interesa, pero me sube el ánimo, como sube la espuma y se derrama
cuando bates una gaseosa antes de abrirla! Si se rieron un poco de la locura de
cantar gaitas en agosto, la señora no se sabía ninguna letra pero aun así
intentó cantar! Así que luego de dejarlas entre risas y cantos seguimos a una
habitación donde habían dos señores en cama, uno joven que no podía hablar
porque estaba recién operado y otro bastante mayor que temblaba mucho. A ambos
los acompañaban sus respectivas esposas y al joven 2 amigos, allí mi compañera
del día propuso el tema de las amantes! Cosa que me pareció un poco loca, pero
ella era la experta en visita de adultos, entonces se me ocurrió votar a favor
y en contra de las amantes!
Y la cosa quedó 5 en contra y 3 a favor, pero tal vez el
joven de no haber estado con su esposa en frente habría estado a favor y la
cosa hubiera quedado pareja. No recuerdo si en esa habitación cantamos gaitas,
pero sí que intenté que el señor mayor se calmara con respiración y recordando
con los ojos cerrados un sitio que le gustara mucho, y su cara por instantes
cambiaba y su ceño se hacía menos
fruncido.
Luego pasamos a una habitación con 2 señoras solas, cada una
en su cama, una con mejor cara que la otra. Volvió el tema de la amante y la
cosa estuvo pareja, dos a dos, aquí si
cantamos y bailamos a petición del público, cada una de las señoras nos decía
su artista favorito y nosotras cantábamos y bailábamos, y si tuve éxito con las
gaitas! Las dos cantaron y se lo disfrutaron, y yo más que ellas!
La cuarta habitación era muy grande y con varias camas, pero
nos sacaron porque había que hacer curas a los pacientes, así que nos fuimos al
balcón con los familiares y allí encontramos un paciente, seguí bailando y
cantando gaitas sin parar y logré un baile tipo coreografía con algunos de los
presentes! Genial! Hubo fotos, las cuales extravié…
Luego llegó el momento de irnos y encontrarnos en pasillo de
salida, con otra dupla, Gustavo y su compañera, así que seguí bailando gaitas
con Gustavo quien estaba muy animado, y entramos a un grupo en círculo de 6
personas, que estaban como esperando algo, nos pusimos todos a bailar tipo
rueda de tambores pero con gaitas, llegó otra dupla y se incorporó, ni se
imaginan mi emoción! En medio de la algarabía una señora muy dulce nos dio las
gracias y nos dijo que los disculpáramos pero que tenían algo que hacer! Eran cristianos
o evangélicos, que se estaban reuniendo
allí para entrar a las habitaciones a cumplir su misión! Pero en el ínterin no
dudaron ni un momento en cantar y bailar con nosotros!
