jueves, 23 de enero de 2014

7ta. visita: Música y baile.

Hospital Universitario, 24 de agosto de 2.013.



En esta visita jugué en dupla con Lili (Liliana), pero antes de contarla, estoy pensando que eso de escribir acerca de todas las visitas, tal vez no sea sostenible en el tiempo, ahorita mismo estoy “fiebrúa”(como decimos acá), porque a la décima visita puedo intervenir mi bata, es decir colocarle todos los adornos y motivos que desee, lo cual es como una especie de graduación o iniciación. Por supuesto, ya tengo planeado lo que le colocaré a la bata, pues me he dedicado con todo corazón y alegría no sólo a decidir mi vestuario sino a cómo voy a decorar mi bata, buscando en cuanta mercería y tienda de telas conozco!

Definitivamente la bata será con flores y corazones! Dicho esto, creo que si continuaré contando mis experiencias porque esto me enriquece y tal vez cuando decida ponerlas en el blog, pueden ser compartidas con otros yas@s, o motivar a algunos a formar parte del voluntariado, pero la razón por la que realmente lo escribo es para que fluya todo lo que pasa dentro de mí, y poder aprender y re-aprender de mi experiencia, y porque escribir y leer es parte de mi esencia.

Pura energía! Así describo a Lili, me divertí muchísimo jugando con ella a “regañarla” y “avergonzarme” ante las mamás por sus loqueras, por ejemplo esa de dejarle unos cuantos besos rojos en la cara a un papá que estaba con su esposa que cuando llegamos estaba dormida, pero luego reía sin parar, y su hija como de 12 años que se movía muy poco, por problemas motores, pero que al final terminó estirando una liga para hacer ejercicios junto a Lili.  También a petición bailamos y cantamos Reggaeton, e intentamos enseñar al papá a mover la cadera para bailar, lo cual fue intento fallido porque no se movía mucho y no tenía ritmo, aunque se reía un poco apenado al intentarlo, pero ese fue el reto que le dejamos a la esposa. 

En esta habitación también había una señora y su acompañante, con un niño que parecía no escuchar ni hablar, era alimentado a través de una sonda y tenía una tos casi de asfixia, en los momentos en que Lili se acercaba a él solo cantaba con un tono de voz muy suave y tierno, era otra! O sea, jugué con 2 Lili´s! Yo me limitaba a tararear la canción haciendo coro, y esa fue la canción de cierre en la habitación, todos se quedaron cantando “Que pequeño el mundo es”! 

sábado, 11 de enero de 2014

6ta. visita: Las burbujas mágicas de los deseos

Hospital Cardiológico, 22 de agosto 2013


Primera vez que voy a una visita con tan pocos payasos, un poco extraña la sensación, al principio nos asustamos porque éramos 3 nuevas en el cafetín, yo les dije a modo de broma: bueno ni modo una dupla y una pasillera! Menos mal que llegaron en nuestro auxilio 5 o 6 yas@s más. En esta visita nos pidieron hacer juegos calmados por el tipo de hospital. Me tocó jugar con Capullito (Ingrid), me encanta su nombre, tierno como ella.

La primera habitación era una niñita con su mamá, la beba nos observaba atentamente mientras cantábamos las canciones que su mamá nos indicó que le gustaban, noté que la beba no hablaba, ni cantaba, yo le calculé cerca de 3 años de edad, pero cuando le pregunté a la mamá tenía una año y medio, allí mi dupla y yo entendimos, habíamos pensado que era de más edad, luego de hacer rondas junto con su mamá y jugar con su muñeca Barbie, a la cual arrulló mientras nosotras cantábamos, dejamos las burbujas mágicas de los deseos en la habitación, para mí no son sólo bombas de jabón, sino burbujas mágicas que permiten pedir deseos que se elevan al infinito y más allá! Esto le encantó a mi dupla.

Seguimos por el pasillo y nos encontramos a Gabriel, un niño como de 6 años y su mamá, nos fuimos a su habitación y allí jugamos, eso sí dirigidas por él en todo momento, sacó juegos, nos mostró una canción en un dispositivo de juegos,  cantamos, bailamos y luego salimos de la habitación porque él quería hacer una fiesta en el pasillo, allí nos encontramos con su vecina de habitación Gabriela, quien no solo era su tocaya en el nombre sino también en la condición médica, ella estaba acompañada por su mamá, empezamos a darle a la piñata imaginaria, y se incorporaron otros niños, recogimos caramelos y juguetes, y comimos gelatina de fresa que había preparado Gabriel!   Lanzamos burbujas mágicas para que las mamás pidieran lo que deseaban, que a viva voz fue la pronta mejoría de sus pequeños.


Como había varios niños en el pasillo las mamás nos invitaron, así como en una fiesta, a pasar a la sala de estar, un espacio amplio, limpio e iluminado donde pudimos jugar varios payasos con los niños, mientras las mamás conversaban sentadas, fue el cierre  de la visita!

Ese día estaba de cumpleaños mi hermayasa Shirley, quien decidió ir al Hospital a compartir con los niños ese día tan especial para ella, por eso fue la consentida del día!


sábado, 28 de diciembre de 2013

5ta visita: Hospital Pérez Carreño. La gaita y los amantes! 17 de agosto 2013



Este día me tocó jugar con Sofi (Sofia), quien sin yo saberlo escogió ir al área de adultos, tema que me generó un poco de estrés cuando me di cuenta porque prefiero los niños, los adultos usualmente juegan con doble sentido, y ese no es mi fuerte! Llegamos primero a una habitación donde estaba una ancianita y su yerna, así que empezamos a conversar y luego a cantar o hacer el intento, tratando de que ambas se animarán, después de un rato, la yerna que al principio estaba muy quietecita, casi tiesa! Sonreía y hablaba, hacía el intento de acompañarnos y de tocar alguno de los instrumentos improvisados que salieron de mi bolsito, la señora tenía una mirada triste, y de a ratos me parecía que iba a llorar. Cuando le pedí que recordara alguna canción de la infancia de las que le cantaba su mamá, para que cantáramos juntas, me dijo que a ella  nunca le cantaron, cosa que para mi fue bastante increíble dado que cuando mi hijo que hoy tiene 18 años, era un bebé hasta canciones le compuse, claro nada del otro mundo, bastantes simples y pero eso sí con mucho amor!

Pensé que ella tal vez  podía sucumbir a un ritmo que me llena de alegría de pies a cabeza que es la gaita, si la gaita maracucha, que es típica de la época decembrina, no sé por qué, ni me interesa, pero me sube el ánimo, como sube la espuma y se derrama cuando bates una gaseosa antes de abrirla! Si se rieron un poco de la locura de cantar gaitas en agosto, la señora no se sabía ninguna letra pero aun así intentó cantar! Así que luego de dejarlas entre risas y cantos seguimos a una habitación donde habían dos señores en cama, uno joven que no podía hablar porque estaba recién operado y otro bastante mayor que temblaba mucho. A ambos los acompañaban sus respectivas esposas y al joven 2 amigos, allí mi compañera del día propuso el tema de las amantes! Cosa que me pareció un poco loca, pero ella era la experta en visita de adultos, entonces se me ocurrió votar a favor y en contra de las amantes!

Y la cosa quedó 5 en contra y 3 a favor, pero tal vez el joven de no haber estado con su esposa en frente habría estado a favor y la cosa hubiera quedado pareja. No recuerdo si en esa habitación cantamos gaitas, pero sí que intenté que el señor mayor se calmara con respiración y recordando con los ojos cerrados un sitio que le gustara mucho, y su cara por instantes cambiaba y su ceño se hacía  menos fruncido.
Luego pasamos a una habitación con 2 señoras solas, cada una en su cama, una con mejor cara que la otra. Volvió el tema de la amante y la cosa estuvo pareja,  dos a dos, aquí si cantamos y bailamos a petición del público, cada una de las señoras nos decía su artista favorito y nosotras cantábamos y bailábamos, y si tuve éxito con las gaitas! Las dos cantaron y se lo disfrutaron, y yo más que ellas!

La cuarta habitación era muy grande y con varias camas, pero nos sacaron porque había que hacer curas a los pacientes, así que nos fuimos al balcón con los familiares y allí encontramos un paciente, seguí bailando y cantando gaitas sin parar y logré un baile tipo coreografía con algunos de los presentes! Genial! Hubo fotos, las cuales extravié…


Luego llegó el momento de irnos y encontrarnos en pasillo de salida, con otra dupla, Gustavo y su compañera, así que seguí bailando gaitas con Gustavo quien estaba muy animado, y entramos a un grupo en círculo de 6 personas, que estaban como esperando algo, nos pusimos todos a bailar tipo rueda de tambores pero con gaitas, llegó otra dupla y se incorporó, ni se imaginan mi emoción! En medio de la algarabía una señora muy dulce nos dio las gracias y nos dijo que los disculpáramos pero que tenían algo que hacer! Eran cristianos o evangélicos,  que se estaban reuniendo allí para entrar a las habitaciones a cumplir su misión! Pero en el ínterin no dudaron ni un momento en cantar y bailar con nosotros!   

sábado, 7 de diciembre de 2013

Mi 4ta. visita: El Trio y La Reina del Mar. 10 de agosto, Hospital JM de Los Ríos.

Hoy me tocó jugar en trío con Lili (Liliana) y Adrenalina (Andreína), primera vez que entro a una habitación con tantas camas, eran como 7, pero todo fue muy fluido, al principio jugamos con las 2 primeras camas y luego nos fuimos turnando, noté que muchas veces estaba jugando sola, no es tan fácil el trio, a menos que hagas una función central para toda la habitación, lo cual hicimos después de un rato jugando a pares o en trío en esta habitación.

La energía de mis hermayasas muy dulce y fresca. Luego nos fuimos a una habitación donde estaba un niño en muy malas condiciones, con los ojos cerrados y sin moverse, conectado a un monitor, y la verdad no me acerqué mucho, menos mal que Lili le dedicó mucho tiempo y cantó para el niño, yo estuve más del otro lado de la habitación donde estaba una niña traviesa y pícara, a la cual por lo difícil del nombre que terminaba en “mar” la bauticé “La Reina del Mar”, el tema con ella era que le habían tratado de poner la vía 2 veces y no se dejaba, por lo cual no había recibido tratamiento, desde la noche anterior que había ingresado. En esta situación inventamos un ejercicio de “practicar o ensayar” para cuando viniera la enfermera a colocarle la vía. A pesar que la Reina del Mar insistía que no quería que la “puyaran”, lo practicamos sentándola en las piernas de Lili, mientras la abuela le agarraba el brazo y Adrenalina y yo cantábamos y lanzábamos nubecitas de burbujas a su alrededor, que pensábamos iban a ser suficientes para distraerla, en el momento de la verdad. Después de mucho rato de idas y venidas para coordinar el asunto de la vía, fuimos al puesto de enfermeras, donde mis hermayasas ya habían estado apoyando con toda su paciencia para que le colocaran la vía a un pequeño que lloraba sin parar.


Luego vino el turno de la Reina del Mar, no puedo decir que nuestros esfuerzos no sirvieron, pero de no haber sido por la fuerza de Lili al sostener a la niña y voltear su cabecita para que no viera, estoy segura que la enfermera no habría podido hacer los 4 o 5 intentos de colocar la vía, los cuales resultaron todos fallidos, de verdad yo quería como llorar, gritar y patear igual que la Reina del Mar. Dentro del aquel forcejeo lo más bello fue ver a niñitas de otras habitaciones saludándola desde la puerta para darle ánimo, verla soplar las burbujas haciendo una breve pausa en medio de sus gritos y llanto, hasta pudimos cantar con ella los pollitos y “Soy valiente” canción de la autoría de Lili, y también serví de piñata, con “dale, dale, dale” incluido y todo, por fortuna para mí el “dale” era con un rolito plástico de carita feliz en la punta que sonaba al golpear, para que de alguna forma la Reina del Mar pudiera drenar toda esa energía de llanto y gritos, al final la consolamos y la devolvimos a su habitación… Espero hayan podido colocarle su tratamiento, porque fue la única petición que hice a Dios al salir con dolor de cabeza y exhausta de aquel puesto de enfermeras…


sábado, 23 de noviembre de 2013

Mi tercera visita: El túnel intergaláctico de los deseos!

03 de agosto 2013: Hospital Domingo Luciani. 


Que calor al cambiarnos en un puesto de enfermeras! No encontraba dupla, y Socotropo o algo así entendí! (Franklin) decidió jugar conmigo, la carga de nariz de ese día fue muy especial. Salimos un poco alocados, la energía de mi dupla increíble, al principio nos costó acoplar un juego porque el proponía más de hablar con su fantástica imaginación y yo de hacer, pero lo logramos! 

En la primera habitación había varias señoras con sus bebés pequeños, mi compañero tiene un ingenioso sentido del humor que hacía reír con sus ocurrencias, inventamos, incluimos a la enfermera en el juego y reía con nuestros disparates, los bebés lloraban mientras les ponían el medicamento en la vía y esto me hizo sentir un poco incomoda y nerviosa, pero Socotropo consolaba con humor a las mamás que reían! Hubo baile, desfile, fotos (de mentira) y un súper túnel intergaláctico de los deseos, con un resorte de colores, con el que logramos conectar a las mamás entre sí para pedir deseos, por supuesto todos eran de pronta recuperación, en la habitación contigua, también nos esperaban porque las mamás ya habían oído el alboroto, así que fue fácil entrar y continuar el juego que ya traíamos. 

Luego la pasillera nos llevó a otra habitación donde estaba un papá con su pequeño como de 7 años, el papá feliz en lo que entramos y muy participativo, el niño se fue incorporando poco a poco, porque tenía yeso en todo el torso, y lucía un poco molesto, luego seguí a la habitación que conectaba con esa, donde había una bebe y una niña como de 8 años, con yeso en varias partes del cuerpo, con sus mamás (creo) el nivel de energía fue alto, jugamos a las fotos, bailamos, pasamos deseos por el túnel, hicimos una fiesta por el bautizo del papá de al lado, al que Socotropo llamó “Yo si como caraotica”, fue muy impactante para mi ver al papá cargando la bolsa de suero y las vías del pequeño e incorporarse a la actividad en la habitación donde estaban las niñas, por invitación de mi compañero. 

Aquí el reto fue hacer felices a los niños, pero lo logramos, la pequeña bebé con cara de susto, finalmente sonrió cuando nos tomamos todos de las manos, y la de 8 años se divirtió mucho cuando bailando pasamos el túnel de deseos de un lado al otro de su cabeza, luego supimos que la niña había sido maltratada por su familia, según nos contó la pasillera, quien tomó la sabía decisión de no decirnos nada antes de entrar a la habitación!

martes, 5 de noviembre de 2013

2da visita: La Virgen y masajes

Ese día jugué con Dra. Marola (Marielis), serena y comprensiva, en la primera habitación había un bebé que estaba cumpliendo un año ese día, al principio él estaba un poco asustado y serio, pero le cantamos su canción favorita “Los Pollitos” y el “Cumpleaños feliz”, y  con burbujas y mucho amor logramos cambiar la energía de la habitación, sacarle una sonrisa, hicimos una pequeña fiesta particular y la mamá recibió masajes de nuestra parte, lo cual fue una propuesta de Marola y me pareció muy tierna y útil, creo que a la mamá también le gustó mucho.

De allí fuimos a una segunda habitación donde desafortunadamente la pasillera (quien organiza a los payasos en la visita) nos informó que el niño como de 13 años, tenía leucemia, y había que entrar con tapabocas, lo cual me hizo sentir un poco triste, preocupada y bajó un poquito mi nivel de energía. El niño estaba con su mamá, tenía tapabocas y estaba receptivo pero sin querer hablar mucho, ni moverse, se veía adolorido, de hecho le habían tratado de tomar varias veces la vía antes de que llegáramos y no lo lograron. Practicamos un ejercicio de visualización con él acerca de lo que más le gusta hacer, y se lo enseñamos a la mamá, mi compañera logró que soltara el algodón con el que se limpiaba el brazo donde le habían tratado de colocar la vía, y a partir de allí fue mucho más activo, se sentó en la cama, tomó fotos y grabó un video mientras jugábamos con su mamá, propusimos varias cosas hasta que logramos engancharlo con un juego de adivinar pintando en una mini pizarra mágica, e incorporamos a su mamá, creo que esto fue lo que lo motivó más. También le dimos masajes a la mamá.

Luego pasamos por el balcón a otra habitación, analizándolo en retrospectiva creo que debimos preguntarle a la pasillera, pero seguí a mi compañera con más experiencia, allí había una señora como de 60 años acostada, y una como de 50 años que la acompañaba, sus caras de alegría y la disposición que mostraron desde que entramos, me hizo saber que sería especial, y así fue. Nos reímos juntas, desfilé mi atuendo entre risas, le hicimos  un diagnostico buscando el corazón por cualquier parte del cuerpo, resulta que la señora era médico y había sido Jefe de Infectología del Hospital, y su acompañante, también médico fue su alumna, así que divirtieron mucho ante nuestra disparatada propuesta de diagnóstico.


Recibimos bendiciones y un genuino agradecimiento de su parte, nos dijo la acompañante que ella como médico no tenía la posibilidad de hacer lo que nosotros, y que nuestra labor no tenía precio, así como el tiempo que dedicamos a estar en el Hospital, en vez de estar en algún lugar divertido, la playa, el cine, etc. El momento estelar para mí fue cuando la acompañante tomó una especie de ungüento ungió nuestras frentes con la bendición de la Virgen del Perpetuo Socorro, y nos agarramos las manos las 4, para hacer una especie de oración o agradecimiento, cuando traté de agarrar la mano que estaba debajo de la sabana de la señora en cama, le pregunté que si quería que la ayudara a sacarla debajo de la sabana porque la vi moverse hacia mí, pero me dijo que no tenía mano, ante lo cual le dije que no importaba y que igual la iba a agarrar, y así fue! Yo soy devota de la Virgen así que eso fue para mí como una señal Divina que siempre agradeceré!  

lunes, 28 de octubre de 2013

Mi primera visita!

20 de Julio: Hospital Pérez Carreño. Mi primera visita.

Mi primer día fue muy especial, nos cambiamos en el baño de un auditorio, y fue muy emocionante la dinámica de cargar la nariz antes de salir, la sorpresa de entregarnos las batas, la oración de la Virgen del Zapatico, y ver la gran cantidad de payasos que asistieron.

Ese día jugué con Tintan (Joel), en la primera habitación habían 3 bebés, y lo más hermoso fue lograr la sonrisa de un bebé Alexander, que estaba bien apagadito y luego se paró agarradito de la baranda y se puso a bailar y reír, ese momento especial no tuvo precio. Entramos en la segunda habitación y había otros Yasos, y pudimos incorporar al juego a un papá con una actitud un poco burlona (y medio malandroso) también jugaron las mamás de varios bebés. Al final antes de salir, logré que un niño un poco más grande que estaba muy serio me cantara una canción al oído y sonriera, decía algo así como: “tú eres lo más lindo de mi vida, tú eres lo más lindo de mi vida” no sé si la inventó en el momento o se la sabía, pero me iluminó el alma.

En esta visita aprendí que se puede jugar con cosas muy curiosas, como el interior (prenda de ropa íntima masculina) que servía de pañuelo a mi compañero, que no se necesita mucho, ya que logré jugar a ver los carros por la ventana y adivinar el color, con un niño grande como de 11 años, que se animó con este juego, también jugamos a adivinar el pensamiento y fue muy curioso ambos la pegamos o decidimos que el otro la pegara, no importa! La mamá nos grabó con una cámara de celular por mucho rato, me sentí casi como una estrella de cine, ja,ja,ja!


Recibimos agradecimiento de las enfermeras por los pasillos, y me llamó mucho la atención que al salir el portero no agradeció varias veces, y eso que no nos vio con nuestros atuendos de payas@s y en acción!